miércoles, 20 de julio de 2011
821.134.1-1 VIDAL FERRANDO, Antoni (Reseña biográfica)
Antoni Vidal Ferrando nació el año 1945 en Santanyí, un pueblo del sur de Mallorca. De niño fue enfermizo, por lo que tuvo que hacer mucho tiempo de reposo involuntario, durante el cual combatía el aburrimiento y la soledad con la lectura.
Hijo de una familia humilde, su riqueza de infancia fueron los numerosos libros que le llevaban, desde Barcelona, un matrimonio catalán de encuadernadores, que vivían en la calle Provença y que, antes del turismo de masas, acampaban, cada verano, en una pequeña cala de Santanyí de aguas diamantinas. Gracias a aquellos amigos, antes de cumplir los diez años ya conoció Los viajes de Gulliver o Las historias de Sherezade.
Mientras preparaba la reválida del batxillerato elemental, escribió su primer poema. Pronto entró en contacto con el farmacéutico de su pueblo, y maestro de buena parte de los escritores mallorquines de la generación de 1950, Bernat Vidal i Tomàs. Éste le encaminó hacia el amor por su país y a la lengua catalana.
El 1961 conoció a Blai Bonet, el gran poeta de Santanyí, que entonces vivía en Barcelona y sólo iba al pueblo durante las vacaciones. Blai Bonet le contagió su immensa ambición literaria.
A los dieciocho años, aprobó las oposiciones de maestro y lo destinaron a Maó (Menorca). Allá, durante tres cursos, participó en movimientos de agitación cultural y de oposición a la dictadura. Mientras, se matriculó como alumno libre en la Universidad de Barcelona. Quería estudiar filología, para potenciar su vocación de escritor. Fue un período de ilusiones y de poemas inéditos, que, más tarde, le inspirarán uno de sus libros: "Cartes a Lady Hamilton" (1990).
El 1967 regresó a Mallorca. Aquel regreso lo desorientó. Se sentía inseguro y demasiado alejado de las fuentes de la lengua y de la calidad del sus autores preferidos. Así, es empezó a replantearse su propio compromiso con la poesía. Además, el 69, Bernat Vidal i Tomàs tuvo un infarto cerebral que lo dejó gravemente incapacitado hasta que murió, dos años después. Una constante autocrítica y la muerte del maestro fueron la culminación de una crisis en sus inclinaciones literarias, iniciada desde que había abandonado Menorca.
Poco a poco, y con intermitencias, continuó los estudios universitarios. Aunque, al trasladar su expediente a Palma, por razones académicas, tuvo que especializarse en historia general, en contra de aquella intención inicial de hacerlo en filología.
Entre casarse, acabar la carrera y tener dos hijos, pasaron casi diez años. En 1978, con el título de licenciado en el bolsillo, se dedicó con pasión a la investigación. Hasta que llegó la navidad del 84. Entonces, después de un largo paréntesis de más de tres lustros, y por razones circunstanciales, escribió un poema que le camibió radicalmente la vida, hasta el punto que, cinco años después, ya había publicado cinco libros, todos premiados en importantes certámens literarios:" El brell dels jorns" (1986), "Racó de n’Aulet" (1986), "A l’alba lila dels alocs" (1988), "Els colors i el zodíac" (1990) i "Cartes a Lady Hamilton" (1990).
"Calvari" (1992), "Bandera blanca" (1994) i "El batec de les pedres" (1996) son los últimos frutos de su madurez poética.
El 1994, con la publicación de la novela "Les llunes i els calàpets", inició una trilogía sobre la Mallorca del sigle XX, que continuó con"La mà del jardiner" (1999) y que culminará con la obra en que trabaja actualmente.
(De mis apuntes, en torno a 2001-2002)
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